martes, 3 de septiembre de 2013

Con D de deseo.

Cogió su portátil dispuesta a iniciar su nueva historia.
Cloe tenía perspectivas para este nuevo año, a pesar de que el 13 fuese un número supersticioso, el 31 de diciembre a las 00:00 se comió las 12 uvas, dio el primer paso con el pie derecho y sorbió  un traguito de  la copa de champagne. Solo le faltó una cosa. No había pedido un deseo. Ella no creía en pedir deseos a los estrellas fugaces, aunque lo hacía, ni tampoco en cerrar los ojos cuando eran las 11:11, aunque también lo hacía, o cuando llegaba el día de su cumpleaños y se encontraba cara a cara con las velas siempre le pedía ayuda a su prima pequeña para soplarlas y compartir su deseo… pero  esa  noche Cloe pensó que ya le había dedicado mucho tiempo a planear las cosas, a pensarlas demasiado y luego no salir como ella se lo esperaba , tenía  las cosas claras el 1 de Enero de 2013 intentaría cambiar su vida.
Aquella noche en su cama, después de haber vuelto de la fiesta de fin de año, no podía dormir su cabecita no paraba de dar vueltas – ¿intentar cambiar mi vida?- se preguntó, -¿solo por empezar un año nuevo? suena como cuando las personas que quieren hacer dieta dicen el día 1 empiezo seriamente- y entonces se dio cuenta que otra vez lo había vuelto a hacer, estaba pensando las cosas demasiado, ella  era así y por más que deseará cambiarlo no lo lograría y menos en 24h. Al final,  después de dar muchas vueltas en la cama, Cloe se rindió y sus ojos  se cerraron cayendo en un sueño.

3 de Septiembre, acabo de encontrar en archivos guardados mi supuesto ‘diario’ con el nombre de “365 días en la vida de Cloe”.. ¿En que estaría pensando? ¡Ah, ya me acuerdo: en que este año sería mi año! Pues Querido Diario, dos puntos, de momento hasta el día de hoy creo que no he salido en las noticias, como mucho en una pequeña foto en la esquina izquierda de la página 35 del periódico de la universidad, junto a mis compañeros de laboratorio, ah y la foto era en blanco y negro. Perdón no pretendía ser irónica pero lo único  bueno que me ha sucedido es que he acabado el primer año en óptica con todo aprobado.
El verano ha pasado tan rápido, como si los meses se hayan convertido en minutos, y los días en décimas de segundo, yo me encuentro igual que siempre pero echo en falta algo en mi vida y por muchos deseos que niego haber pedido, todavía no se ha cumplido ninguno, en especial.. Bueno en especial  el deseo de no estar sola…

Quien le iba a decir a Cloe que ese día, cuando salió a dar su paseo  patinando por el recorrido de todos los días se cruzaría con su media naranja, pero no fue entonces, sino dos meses después, el día siguiente de sus 22 cumpleaños. Cloe estaba sentada en el banco de siempre e inesperadamente  aquel chico se le acerco a preguntarle la hora.. las 11:11.
 ¿Casualidad? ¿Destino? O que nunca tuvo que desconfiar de su rutina…


Posdata: Deseo… 

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