Cogió su
portátil dispuesta a iniciar su nueva historia.
Cloe tenía
perspectivas para este nuevo año, a pesar de que el 13 fuese un número
supersticioso, el 31 de diciembre a las 00:00 se comió las 12 uvas, dio el
primer paso con el pie derecho y sorbió
un traguito de la copa de
champagne. Solo le faltó una cosa. No había pedido un deseo. Ella no creía en
pedir deseos a los estrellas fugaces, aunque lo hacía, ni tampoco en cerrar los
ojos cuando eran las 11:11, aunque también lo hacía, o cuando llegaba el día de
su cumpleaños y se encontraba cara a cara con las velas siempre le pedía ayuda
a su prima pequeña para soplarlas y compartir su deseo… pero esa
noche Cloe pensó que ya le había dedicado mucho tiempo a planear las
cosas, a pensarlas demasiado y luego no salir como ella se lo esperaba ,
tenía las cosas claras el 1 de Enero de
2013 intentaría cambiar su vida.
Aquella noche
en su cama, después de haber vuelto de la fiesta de fin de año, no podía dormir
su cabecita no paraba de dar vueltas – ¿intentar cambiar mi vida?- se preguntó,
-¿solo por empezar un año nuevo? suena como cuando las personas que quieren
hacer dieta dicen el día 1 empiezo seriamente- y entonces se dio cuenta que otra
vez lo había vuelto a hacer, estaba pensando las cosas demasiado, ella era así y por más que deseará cambiarlo no lo
lograría y menos en 24h. Al final,
después de dar muchas vueltas en la cama, Cloe se rindió y sus ojos se cerraron cayendo en un sueño.
3 de Septiembre, acabo de encontrar en archivos guardados mi
supuesto ‘diario’ con el nombre de “365 días en la vida de Cloe”.. ¿En que
estaría pensando? ¡Ah, ya me acuerdo: en que este año sería mi año! Pues
Querido Diario, dos puntos, de momento hasta el día de hoy creo que no he
salido en las noticias, como mucho en una pequeña foto en la esquina izquierda
de la página 35 del periódico de la universidad, junto a mis compañeros de
laboratorio, ah y la foto era en blanco y negro. Perdón no pretendía ser irónica
pero lo único bueno que me ha sucedido
es que he acabado el primer año en óptica con todo aprobado.
El verano ha pasado tan rápido, como si los meses se hayan
convertido en minutos, y los días en décimas de segundo, yo me encuentro igual
que siempre pero echo en falta algo en mi vida y por muchos deseos que niego
haber pedido, todavía no se ha cumplido ninguno, en especial.. Bueno en
especial el deseo de no estar sola…
Quien le iba a decir a Cloe que ese día, cuando salió a dar
su paseo patinando por el recorrido de
todos los días se cruzaría con su media naranja, pero no fue entonces, sino dos
meses después, el día siguiente de sus 22 cumpleaños. Cloe estaba sentada en el
banco de siempre e inesperadamente aquel
chico se le acerco a preguntarle la hora.. las 11:11.
¿Casualidad? ¿Destino?
O que nunca tuvo que desconfiar de su rutina…
Posdata: Deseo…
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